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domingo, 10 de abril de 2011

¿Qué sucede después de la muerte?


SEGUNDA PARTE

¿Podemos comunicarnos con los muertos?

¿Los espíritus de los muertos pueden comunicarse con los vivos? Uno de los programas más populares de la televisión moderna es "Crossing Over" [Cruzando del otro lado], conducido por el vidente John Edward. Al igual que otros videntes, Edward asegura poder comunicarse con los espíritus de los muertos. Deja boquiabiertos a los espectadores al revelarles detalles que sólo el ser amado fallecido podría saber. A partir de esta comunicación, las personas buscan consuelo, consejos y aliento. La Biblia enseña que la comunicación con los muertos no es posible. Una y otra vez en la Biblia, Dios ordena a su pueblo desistir de la práctica de la necromancia, el arte de comunicarse con los muertos. Deuteronomio 18:10, 11 dice:

Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos . . .

Los cananeos consultaban a los espíritus y a los muertos con la esperanza de obtener poder y de predecir los eventos futuros. Esta práctica es una abominación ante Dios y es la razón por la que los cananeos fueron expulsados de esa tierra. Israel recibió la advertencia de no imitar a los cananeos, pues de lo contrario ellos sufrirían una pena similar.

El contacto con los muertos está prohibido porque los espíritus de los muertos no pueden comunicarse con los vivos. En Lucas 16, el hombre rico que sufría en el infierno buscaba una manera de comunicarse con su familia que estaba viva para advertirles del destino que les esperaba. Sin embargo, no hubo manera de que se comunicara con ellos, y los vivos tampoco podían comunicarse con él.

¿Con quiénes se están comunicando, entonces, los médium y espiritistas? Si efectivamente están comunicándose con un ser espiritual, lo más probable es que sea un impostor demoníaco. Y si bien el espíritu demoníaco puede comunicar algunas cosas ciertas, la verdadera intención del espíritu es engañar a los familiares y alejarlos del Señor. Esta práctica a la larga puede llevar a la posesión demoníaca y a que la persona quede muy lastimada.

En Hechos 16:16 Pablo se encontró con una joven que podía predecir el futuro porque estaba poseída por un espíritu. Sabiendo esto, Pablo finalmente expulsó al espíritu. La Biblia siempre prohíbe la práctica de la necromancia.

Algunos seguramente intentarán defender la necromancia señalando el pasaje de 1 Samuel 28. Aquí Saúl pide a la adivina de Endor que llame a Samuel de la tumba. El espíritu de Samuel se levanta y anuncia un mensaje profético a Saúl. Las opiniones de los estudiosos bíblicos están divididas con respecto a este relato. Algunos creen que fue un impostor demoníaco haciéndose pasar por Samuel. Yo creo que, ya que se cumplió esta profecía, éste realmente era el profeta Samuel. A pesar de la desobediencia de Saúl, Dios hizo una excepción en este caso.

Cualquiera sea el punto de vista que uno defienda, es claro que este versículo no nos alienta a consultar con los médium. Saúl en este momento de su vida estaba fuera de la voluntad de Dios y debido a que el Espíritu de Dios le había abandonado, no podía recibir palabra de Dios. Desesperado, y siguiendo una constante en su vida, desobedeció a Dios, y sufrió las consecuencias. Este relato de Saúl nos enseña una lección y no es un ejemplo que debamos seguir.

Un minuto después de la muerte

¿Qué sucede con nuestro último aliento? La Biblia nos enseña lo que habrá de ocurrir. En primer lugar, nuestra alma y espíritu inmaterial se separan de nuestro cuerpo físico. Luego, recibiremos de inmediato la sentencia en el juicio que determinará nuestro destino eterno. Aquellos que hayan confiado en el pago de Cristo en la cruz por nuestros pecados entrarán a la vida eterna en la presencia de Dios. 2 Corintios 5:8 dice: "Así que nos mantenemos confiados y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor". No habrá demora en un estado de inconsciencia al que muchos denominan "sueño del alma-2. Estaremos de inmediato ante la presencia de Dios. En segundo lugar, el alma en el cielo se perfecciona en santidad, y desaparece por completo nuestra antigua naturaleza pecaminosa. Hebreos 12:23 menciona "los espíritus de los justos que han llegado a la perfección". Los espíritus de los santos están en el reino de los cielos y han llegado a la perfección. La lucha contra el pecado que describió Pablo y en la cual participan todos los cristianos finaliza para siempre cuando, después de la muerte, entramos en nuestra condición glorificada.

Aquellos que rechazan este don recibirán lo que han elegido, la eternidad separados de Dios en el infierno. Hebreos 9:27 dice: "Así como está establecido que los seres humanos mueran una vez, y después venga el juicio..." No hay segunda oportunidad, y no hay ciclo de reencarnación. Nuestro destino eterno está determinado por la decisión que tomamos con respecto a Cristo aquí en la tierra. Muchos asumen que después de recibir a Cristo todo lo que queda es una entrada gozosa al paraíso. Las Escrituras nos enseñan que Jesús nos recompensará según la manera en que hayamos vivido en la tierra. Enseñó este principio con la parábola de los talentos en Lucas 19. A cada siervo se le encomendó que administrara los talentos que su señor le entregaba. Al retorno del señor, cada siervo debía rendir cuentas sobre la forma en que había administrado los talentos encomendados. Los siervos juiciosos recibieron una recompensa mientras que el siervo malvado fue expulsado.

La lección para el cristiano es que cada uno de nosotros deberá rendir cuentas por el tiempo que hemos pasado aquí en la tierra. Esto no es lo mismo que el juicio que evaluará nuestra condición con respecto a la salvación. La muerte de Cristo en la cruz permite que todos los que crean entren al reino de Dios. Seremos juzgados por nuestras obras hechas a partir del momento de nuestra salvación. Este juicio a los creyentes se denomina el Tribunal de Cristo, acontecimiento que se describe en 1 Corintios 3:11-15:

Porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo. Si alguien construye sobre este fundamento, ya sea con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, su obra se mostrará tal cual es, pues el día del juicio la dejará al descubierto. El fuego la dará a conocer, y pondrá a prueba la calidad del trabajo de cada uno. Si lo que alguien ha construido permanece, recibirá su recompensa, pero si su obra es consumida por las llamas, él sufrirá pérdida. Será salvo, pero como quien pasa por el fuego.

Pablo declara que Cristo es nuestro fundamento. Nuestras obras son la edificación sobre este fundamento. Los materiales de oro, plata y piedras preciosas se refieren a obras realizadas con motivos puros para la gloria de Dios. Las obras de madera, heno y paja son las que se hacen con motivos equivocados, sólo para gloriarse uno mismo.

En el Tribunal de Cristo nuestras obras serán probadas con fuego divino. Aquellas obras que se hicieron para la gloria de Dios resistirán las llamas y serán nuestra recompensa. Algunos verán con tristeza cómo las llamas consumen ante sus ojos todas las obras que realizaron en la tierra y entrarán al cielo con poca recompensa o ninguna.

Los no creyentes serán juzgados y sentenciados al infierno. Al final de los tiempos se enfrentarán al juicio ante el Gran Trono Blanco. Aquí serán juzgados todos los muertos no justos desde el comienzo de los tiempos conforme a su rechazo del Salvador. Luego serán echados al lago de fuego para toda la eternidad. Apocalipsis 20:11-15 dice:

Luego vi un gran trono blanco y a alguien que estaba sentado en él. De su presencia huyeron la tierra y el cielo, sin dejar rastro alguno. Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según los que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros. El mar devolvió sus muertos; la muerte y el infierno devolvieron los suyos, y cada uno fue juzgado según lo que había hecho. La muerte y el infierno fueron arrojados al lago de fuego. Este lago de fuego es la muerte segunda. Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego. Sabiendo que como cristianos algún día tendremos que rendir cuentas de nuestras vidas, deberíamos vivir como juiciosos mayordomos administrando lo que Dios nos dio. El saber el destino que le tocará a los que no son salvos debería llenarnos del coraje de compartir a Cristo sin vergüenza, con urgencia, a todos los que nos rodean. El saber lo que se encuentra más allá de la tumba debería motivarnos a vivir nuestra vida en la tierra con una misión.

viernes, 8 de abril de 2011

¿Qué sucede después de la muerte?


PRIMERA PARTE
Distintas perspectivas sobre la muerte

Desde el principio de la humanidad, el hombre se plantea la pregunta "¿Qué sucede después de la muerte?". Nuestra respuesta ante esta disyuntiva tiene enorme implicancias para nuestra vida aquí en la tierra. Si bien hay muchos que intentan escapar del tema, tarde o temprano debemos enfrentarlo. Hay muchas respuestas a esta pregunta, todas ellas distintas.

Los ateos creen que al morir dejamos de existir. No hay vida después de la muerte ni un alma eterna que continúa hasta la eternidad. Lo único que podemos esperar es nuestra muerte inevitable, la futura muerte de la humanidad, y del universo. Y es frente a este futuro que el ateo debe encontrar un sentido y un propósito para su propia existencia.

Las religiones orientales y de la Nueva Era, que apoyan una visión panteísta del mundo, enseñan que cada uno atraviesa un ciclo infinito de reencarnaciones hasta que se rompe el ciclo y la persona se hace uno con lo divino. La forma que tome una persona en la vida siguiente dependerá de la calidad de la vida anterior. Al unirse con lo divino, deja de existir como individuo, pero se vuelve parte de la fuerza de vida divina, como una gota de agua que vuelve al océano.

Los que sostienen religiones animistas o tribales creen que después de la muerte el alma humana permanece en la tierra o viaja para reunirse con los espíritus de los ancestros que yacen en el submundo, también llamado el reino de las sombras. Durante toda la eternidad vagan a oscuras, sin experimentar gozo o desolación. Se puede llamar a los espíritus de algunos muertos para ayudar o atormentar a los que están en la tierra.

El Islam enseña que al final de los tiempos Dios juzgara las obras de todos los hombres. Aquellos cuyas buenas obras son más que sus malas obras entrarán en el reino de los cielos. El resto quedará sentenciado al infierno. El Corán enseña que en el cielo los hombres tomarán vino y recibirán las atenciones de doncellas celestiales, y que podrán tomar a varias de estas doncellas por esposas.

La mayoría de las perspectivas del mundo deben aceptar la creencia en la vida después de la muerte sobre la base de una fe no comprobada, pero la esperanza cristiana tiene una particular certeza por dos razones: la resurrección de Cristo y el testimonio de la Palabra de Dios. La Biblia ofrece la visión verídica de lo que sucede después de la muerte. Sin embargo, muchos cristianos están equivocados con respecto a su interpretación de la vida después de la muerte. Algunos creen que se convierten en ángeles, otros creen que entran en un estado de "sueño del alma", mientras que aun otros creen que estarán flotando en las nubes tocando el arpa. En este artículo consideraremos algunos de los conceptos populares erróneos de lo que hay más allá de la tumba, e intentaremos percibir lo que enseña la Biblia.

Los cristianos pueden tener la certeza de que la muerte es algo que no deben temer. Muy por el contrario, al morir llegamos a nuestro hogar en el cielo. El vivir implica existir en un país extranjero. La muerte ya no tiene aguijón y hoy es victoria a través de la resurrección de Jesús nuestro Señor.

Experiencias cercanas a la muerte

En los últimos treinta años hubo miles de personas que afirmaron haber tenido experiencias cercanas a la muerte (ECM; en inglés, NDE:"near death experiences"). Las ECM son sucesos en los que una persona en estado de total conciencia abandona su cuerpo e ingresa en otro mundo. Las experiencias de este tipo llevaron a una transformación total en la vida de muchas personas. ¿Qué interpretación se puede dar a estos relatos?

Es importante comprender que las ECM provienen de personas que han estado clínicamente y no biológicamente muertas. En el caso de muerte clínica, desaparecen todas las señales externas de vida, como la conciencia, el pulso y la respiración. En estos casos sobreviene la muerte biológica si no se toman medidas para revertir la situación. La muerte biológica, en cambio, no se puede cambiar con ningún tipo de atención o cuidados, ya que es físicamente irreversible.{1}

Los relatos de ECM se producen en distintas etapas de la muerte clínica. Algunos ocurren cuando el paciente se encuentra en estado de coma, muy cercano a la muerte, o ya clínicamente muerto. Otros relatos se producen cuando deja de latir el corazón del paciente, o cuando el cerebro del paciente deja de registrar actividad en el monitor del EEG. No existen registros de casos de muerte biológica o irreversible durante un tiempo significativo seguido de una resurrección.

Lo que intriga a científicos y teólogos por igual en sus estudios de las ECM es que muchos pacientes describen experiencias similares, entre las que se incluyen abandonar el cuerpo y observar desde arriba mientras los médicos están trabajando, ingresar a un túnel oscuro, ver luz, ver a otras personas, encuentros con seres espirituales, una sensación de inmensa paz, y luego el retorno al cuerpo.

Muchos científicos y médicos con distintas visiones del mundo han intentado encontrar una explicación de este fenómeno. Los que tienen una visión atea buscan darle explicaciones desde lo natural, que van desde alucinaciones inducidas por la medicación, reacciones químicas que experimenta el cerebro durante una crisis cercana a la muerte, encuentros anteriores que habían caído en el olvido, y otras. Pero de ninguna manera logran develar este fenómeno.

Muchas ECM se producen sin medicación, como en el caso de personas rescatadas del agua, clínicamente muertas. Además, miles de víctimas de ECM pudieron describir claramente y con lujo de detalles lugares y personas que vieron mientras se encontraban en estado de muerte clínica. Una jovencita, que se encontraba casi muerta, pudo describir lo que hizo su familia esa noche en la casa, lo que hicieron para cenar, dónde se sentó cada uno e incluso las conversaciones que tuvieron. Otros pudieron describir en detalle objetos que se hallaban en habitaciones cercanas y más alejadas de la propia. Un paciente describió un zapato que estaba en la azotea del hospital. Cuando las enfermeras fueron a ver, encontraron el zapato exactamente como lo había descrito ella. Un niño que sufrió un accidente junto a su madre y su hermano dijo a los que lo rodeaban, sólo unos instantes antes de morir: "Me están esperando ahora". El médico descubrió que justamente a esa hora en otro hospital habían muerto la madre y el hermano del niño. Gary Habermas y J.P. Moreland consideran el tema de las ECM desde distintas perspectivas en su libro Beyond Death [Más allá de la muerte], donde argumentan que las explicaciones desde lo natural no aclaran de manera satisfactoria lo que sucede durante las ECM.

Si bien las ECM no ofrecen una prueba concluyente de la existencia del cielo o del infierno, al menos indican que en el momento de la muerte el alma se separa del cuerpo y que el espíritu de la persona está conciente y es coherente.

Sin embargo, las ECM no reflejan claramente lo que se encuentra más allá de la tumba. Las ECM son relatos que ofrecen apenas un vistazo de lo que sucede más allá de la cortina de la muerte, y por lo tanto el panorama que nos dan es incompleto. Colosenses 1:18 nos dice que Jesús "es el primogénito de la resurrección, para ser en todo primero". Cristo superó la muerte biológica y vive para siempre con autoridad sobre toda la creación. Su supremacía sobre todas las cosas se estableció a través de su resurrección. Sabemos, además, que Satanás se disfraza de ángel de luz y que puede aparecer con distintos aspectos. Es fundamental que evaluemos todas las experiencias a la luz de las Escrituras.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Renueva tu fe en estas fechas

¿Por qué la apatía en estas fechas? , ¿Por qué el desagrado de lo que te rodea?, no hace falta mas que solo recordar para alegrarte esta Navidad. Recuerda hace unas Navidades, cuando el frío congelaba tu corazón. Recuerda hace unas Navidades cuando solo anhelabas un poco de paz cómo regalo de Navidad.

Si bien es cierto que ha sido un año difícil, también es verdad que ya no eres el mismo de antes. Conociste a aquel que le ha nacido a la humanidad para regalarles libertad. Tal vez te has encontrado bajo pruebas y tu fe se ha nublado, pero eso no es razón suficiente para seguir con esa apatía ante la vida. Hay gente alrededor tuyo que anhela ese gran regalo que un día recibiste, hay personas desesperanzadas anhelando escuchar acerca de la salvación.

Es tiempo de renovarte, es tiempo de volver a creer y encender la llama esta Navidad. No mires lo que no tienes, solo mira dónde ya no estás, esa es hoy tu realidad. Tal vez no tengas dinero para comprar costosos regalos pero hoy tienes un corazón que puede dar amor. Tal vez no tengas ese empleo por el cual tanto luchaste pero por la gracia de Dios hoy has sido restaurado para glorificarle a él con tus dones y talentos. Tal vez tu salud no ha sido totalmente reestablecida pero tu hombre interior es fuerte cómo un roble.

Qué te parece si mejor recuerdas quién ya no eres y todas las bendiciones que hay en tu vida desde que aceptaste a Cristo en tu corazón. Qué te parece si mejor comienzas a cantar y declaras las maravillas que ha hecho Cristo en tu vida. Qué te parece si comienzas a vivir de la manera que un día prometiste a tu salvador, regalando amor.

Navidad celebra un nacimiento, tal vez exista debate respecto a la fecha en qué nació nuestro salvador y muchos se inclinen por no celebrar estas fechas cómo su nacimiento; pero lejos de celebrar el nacimiento de Jesús en estas fechas, todos los días debemos celebrar su llegada a nuestros corazones y alabarle con nuestras vidas.

Qué te parece si el día de hoy dejas a un lado todas tus cargas y solamente alabas a aquél que te devolvió la vida y ha dado un futuro de esperanza. Qué te parece si echas fuera la apatía y con tu nuevo corazón compartes amor esta Navidad.

Yo te invito a que esta Navidad compartas con alguien el mejor regalo que puedan recibir, a Cristo en su corazón. Y de esa manera todo volverá a tomar sentido esta Navidad.

ISAIAS 9:6 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”
Autor: Richy Esparza

martes, 21 de diciembre de 2010

La esencia de Navidad es Amor

Se nos dice que la Navidad es una “época de alegría” y un “momento de gozo”.
Pero, en tanto la Navidad se acerca, ¿no experimentas a veces cosas muy lejos de alegría y gozo?
¿Te encuentras hundido y tus días llenos de cosas por hacer?
¿Estas cansado después de un largo año y los numerosos problemas y dificultades que aparecen en tu camino?
¿Te parece que la Navidad es una presión más y una demanda más de tu tiempo.
Deténte por un minuto.
Es posible que pienses que no tienes tiempo para detenerte, pero debieras hacerlo.
Deseo ayudarte a experimentar la calma y la paz esta Navidad. En vez de esperar a sobrevivir las fiestas, quiero mostrarte que realmente gozarás este momento!
Significará sin embargo un intercambio.
Tu tendrás que abandonar algo en tu ocupada vida para que puedas hacer espacio para algo mejor.
Tu puedes mirar a cada Navidad como que necesita ser mas grande y mejor que la anterior, y ansiosamente ocuparás cada momento haciendo preparativos para esa meta.
Pero a veces menos es más.
¿Te has detenido a pensar respecto a que si todo este correr es necesario?
¿Te está haciendo a tí y a tus amados más feliz esta Navidad?
¿O estás dejando fuera las cosas verdaderamente importantes en la vida para así seleccionar los regalos perfectos, arreglar las decoraciones impecablemente, y reunir los mas suntuosos ingredientes para la cena de Navidad?
Mientras menos desesperado estés en crear la Navidad “perfecta”, más tiempo encontrarás para gozarla.
Mientras menos estresado y presionado estés, más felicidad y alegría llenará los momentos que tu y tus amados tendrán juntos.
La Navidad se goza mejor cuando no está centrada en las decoraciones, regalos, o festividades, sino cuando el amor es el centro.
El amor es la esencia de la Navidad
La Navidad debiera significar ocupar tiempo precioso con tu familia y amigos. Tiene que ver con acariciar y celebrar el amor que compartes.
Tristemente, el amor puede perderse antre el movimiento y el bullicio. A veces está tapado por las decoraciones y regalos, las compras sin fin, y la cena de Navidad y su contenido.
La Navidad es época de fiesta, pero tiene que ver con mucho más que eso.
La Navidad es Mi cumpleaños. Es época de celebrar el mas grande regalo dado a la humanidad.
¿Puedes tomar un momento para Mi ahora, en honor de Mi cumpleaños?
¿Puedes gastar un minuto para dejar que te diga cuanto Te amo??
¿Puedes parar para agradecerme por Mi amor, y reflexionar cómo puedes esparcir más amor por el mundo?
Fue el amor por tí que Me trajo a la Tierra hace más de 2000 años.
Fue el amor el que Me dió ímpetu para caminar por tu mundo y ser uno de los tuyos, para vivir y morir por tí.
El amor fue, y aún es, el centro de Mi existencia.
Todo lo que he hecho ha sido por amor a tí personalmente, y por amor a la humanidad como un todo.
Tu significas mucho para Mi!
En esta Navidad, toma tiempo para amar..
Si lo haces, estarás dándome un maravilloso regalo, y Me será posible darte especiales regalos este año.
Jesús.
Las festivas decoraciones, los deliciosos alimentos, los muchos regalos, caerán en el olvido la mayor parte de ellos, perdidos entre los recuerdos de muchas Navidades; pero el amor que habrás compartido y alimentado vivirán por siempre.
Si tu aún no has experimentado el hermoso amor de Jesús, el corazón y el alma de la Navidad, puedes hacerlo ahora.
Todo lo que necesitas es invitarle a entrar en tu corazón y vida.

ORACION:
Jesus, te agradezco por el amor que me has mostrado al venir a la Tierra, al vivir y morir por mí. Quiero celebrar esta Navidad contigo. Deseo conocerte, recibir Tu amor y Tu regalo de la vida eterna. Por favor toca mi vida con el amor que Tu tienes para ofrecer, y ayudame a compartir ese amor con otros también.
Fuente: www.tommyswindow.com

jueves, 16 de diciembre de 2010

Navidad, ¿historia o leyenda?

EL BÉLEN O EL «PESEBRE»
Segunda parte


El origen del Belén (otros lo llaman «el pesebre») se le atribuye a Francisco de Asís. Cuentan que celebró en un establo del bosque de Graccio, Italia, un culto de Navidad. Sirviéndose de un pesebre, Francisco improvisó un altar, mientras hombres y mujeres hacían el papel de José, María y los magos en presencia de animales. Esta representación fue luego a las iglesias y finalmente a los hogares. Su apelativo fue que este drama salía directamente de la Biblia y no de los mitos paganos.

En el siglo IV, empezaron a representarse plásticamente personajes bíblicos, con la inseparable imagen del buey, la vaca y el asno. Interesantemente, el simbolismo no terminó con representaciones reales o imaginarias del pesebre. Gradualmente se añadieron nuevas costumbres que no tenían nada que ver con la historia bíblica.

PAVOS Y GALLOS
Antes del descubrimiento de América, las celebraciones religiosas, se hacían con la inmolación de gallos y gallinas. (En el Japón, hace siglos, el gallo era adorado, y los chinos lo situaron en el décimo lugar de los signos del zodiaco, dándole el nombre de «Ki», que significa «buen augurio».) En el siglo VIII, se creía que el gallo era portador de presagios y la gallina propiciadora de abundancia. Por eso estos animales fueron los preferidos de Navidad y Año Nuevo.

Los conquistadores se llevaron esta creencia al Nuevo Mundo, pero allí hallaron un animal plumífero de mayor tamaño, y lo consideraron inmediatamente. El pavo, no obstante, no fue plato navideño hasta mucho después que Hernán Cortés lo trajera de América; el pavo pasó rápidamente a ser al plato fuerte de las celebraciones religiosas: el Día de Acción de Gracias en EE.UU., y la Navidad europea.

EL ÁRBOL DE NAVIDAD
El abeto —árbol de hoja perenne— con ramas cubiertas de hojas alternas, todas semejantes, apalancas y mucho más cortas que los pinos, es el árbol de Navidad. Los nórdicos de antaño acostumbraban a sembrar tal árbol frente a sus casas, lo que constituía un símbolo de la inmortalidad.

Se cree que la costumbre de colocar el árbol en Navidad nació en Alemania en el siglo VIII. De su origen, se cuenta que fue San Bonifacio, un misionero británico nacido en 680, quien lo consagró como símbolo de estas fiestas. Bonifacio (llamado «apóstol de Alemania») en un sermón de Navidad, estaba empeñado en convertir a unos druidas1 que idolatraban a los robles. Para obtener el necesario golpe de efecto, derribó uno de esos árboles ante los asombrados ojos de ellos con tan buena fortuna que la caída del roble aplastó todo vegetal que se encontró a su paso, menos un pequeño abeto, al que San Bartolomé llamó desde entonces «árbol del Niño Jesús», con lo que la tradición estaba servida.

La costumbre fue colgar dulces en sus ramas para los niños.

En el siglo XVI, se cuenta que Martín Lutero, regresando a su casa una Noche Buena, vio las hojas de un abeto maravillosamente reflejar las estrellas. Fue tan impresionado que lo cortó, y lo llevó a su casa. Lo iluminó con velas, para que sus hijos pudieran apreciar el espectáculo. Así comenzó la práctica de iluminar los arbolitos en la época de Navidad.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Navidad, ¿historia o leyenda?

Por Rubén Gil

PRIMERA PARTE
Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo
fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria.
E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea,
de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén,
por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer,
desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí,
su cumplieron los días de su alumbramiento. Dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales,
y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

Perfecta la síntesis de Lucas al describir el nacimiento de Jesucristo. Su relato es, ante todo, concreto y preciso. Es rigurosamente histórico. Nos ofrece nombres, cargos de los gobernantes, de su tiempo y lugares.

Lo que ya no es tan cierto es toda la leyenda que se ha tejido alrededor de aquel hecho histórico que conocemos con el nombre de Navidad.

Hace varios años el propio Juan Pablo II reconoció que la fecha del 25 de diciembre era convencional, que se eligió para sustituir la fiesta pagana del «Natalis Solis Invicti».

Entre las prohibiciones que practicaban los cristianos primitivos estaba la de no celebrar los cumpleaños, pues, por ser salvos, eran eternos. Consideraban paganos por lo tanto, celebrar lo natividad de Jesucristo; aparte de que «desconocían» el día de su cumpleaños.

EL AÑO DEL NACIMIENTO
Se da por sentado que Jesús nació el año cero de la Era Cristiana, o sea, en el año 753 desde la fundación de Roma, pero no es posible que sea así. Roma databa todos los eventos a partir de su fundación (fundada según la tradición por Rómulo y Remo el 21 de abril de 753 a.C.)

Según Mateo 2:1-8, Jesús nació durante el reinado del rey Herodes el Grande. El problema es que Herodes murió en el año 4 a.C., según el calendario romano. Jesús nació probablemente en el año 749 a 750 de ese mismo calendario romano, que varía cuatro o cinco años de la fecha dada en nuestro calendario moderno comúnmente aceptado.

El padre del error cronológico fue Dionisio, un monje apodado «el exiguo», al que el Papa Juan I le encargó (en el año 526) que fijara la fecha del nacimiento de Jesús. Según los eruditos, Dionisio cometió algunos errores. Pero, cuando se descubrió el error, era tarde para rectificar. En el año 644 la iglesia de Inglaterra aceptó la fecha y más tarde toda la cristiandad. Por lo que, siendo rigurosamente históricos, ¡Jesús nació el año seis antes de Cristo!

EL CUMPLEAÑOS DE JESÚS
La Navidad dio pie a los cristianos de Occidente para establecer una fecha para celebrar el nacimiento de Jesús. Hay que entender los factores que los llevaron a escoger el 25 de diciembre.

Para los antiguos germanos y los romanos el 25 de diciembre era el «cumpleaños» del Dios Sol, el más importante de los dioses paganos. Ese era el día más celebrado y más festivo del año. Por siglos se había celebrado, prestándose a toda clase de exceso.

Pero para el tercer siglo, los cristianos numeraban más que los paganos. Además, apareció en escena el victorioso general Constantino (274-337) que conquistó a Roma. La historia nos cuenta de su conversión, ocurrida en las afueras de Roma en 312, cuando tuvo la visión de una cruz sobrepuesta al sol, y oyó la voz que le dijo: «Con esta signo venceréis». Se convirtió así en el campeón del cristianismo. En el año 313, con el edicto de Milán, declaró el cristianismo religión oficial del imperio.

No es de extrañarse, pues, que al cristianizarse el mundo, ellos procuraran cambiarle el énfasis a la ofensiva fiesta del Dios Sol. Querían celebrar el cumpleaños de Jesús. No fue que adoptaron como suya la fiesta pagana; lo que hicieron, más bien, fue quitársela a los paganos para convertirla en el día para celebrar el nacimiento de Jesús, que en verdad merecía toda gloria y honor. Hasta había, por cierto, algo de precedente bíblico para hacerlo, pues Malaquías había profetizado: «Más a vosotros que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación». (4:2) Nótese el Salmo 84:11: «Porque sol y escudo es Jehová Dios».

Se parecen a los cristianos que más tarde tomarían canciones seculares y las cristianizarían con letra y doctrina bíblica. Lo impresionante es cuán exitosos fueron. ¿Quién hoy día piensa en el 25 de diciembre como el cumpleaños del Dios Sol?